EL GOBIERNO SE DECANTA POR LA ELECTRICIDAD FRENTE AL GAS
Hoy estamos casi seguros de que la electricidad efectivamente se impondrá. El gobierno acaba de publicar sus parámetros de cálculo...

Era predecible: hace tiempo —un año— que el gobierno había indicado que la calefacción eléctrica tomaría precedencia sobre el gas en las nuevas construcciones: una elección que se opone totalmente a la regulación ambiental de 2012, que favorecía al gas.
Hoy estamos casi seguros de que la electricidad efectivamente se impondrá. El gobierno acaba de publicar sus parámetros de cálculo. Los ministerios afirman que se utilizará un «coeficiente de conversión entre energía primaria y final para la electricidad de 2,3» (frente a los 2,58 actuales). Estos coeficientes indican la mezcla de producción eléctrica en Francia para los próximos 50 años (el coeficiente de energías renovables es 1, mientras que el nuclear y el térmico tienen un coeficiente de 3).
De cara a la neutralidad carbónica de Francia en 2050, el gobierno está contando con acciones contundente para alcanzar este objetivo, medidas condenado por la industria gasista: «Para 2030, estamos bastante seguros de que en invierno aún tendremos centrales eléctricas de gas produciendo electricidad. Ni la nuclear ni las fuentes renovables harán el trabajo», declara Patrick Corbin, presidente de la Asociación Francesa de Gas (AFG). Además, la industria gasista añade que la electricidad francesa e importada es altamente intensiva en carbono.
Sin embargo, el gobierno no cede, e incluso si es probable que el suministro eléctrico francés aumente en los próximos inviernos, la medida se está considerando seriamente. Francia quiere reducir su consumo de combustibles fósiles a toda costa para seguir su programa de neutralidad carbónica… Habrá que ver si los argumentos de la industria gasista convencen al Estado o si la regulación ambiental a favor de la calefacción eléctrica efectivamente se implementará.


